lunes, 18 de junio de 2007

Valorar la posición

El jugador de ajedrez debe aprender a valorar la situación como paso previo a una decisión encaminada a crear un plan, continuarlo o modificarlo. Esta valoración es crucial y debe renovarse en cada movimiento.

¿Cómo perfeccionar nuestras valoraciones ajedrecísticas?
En principio no hay una sola manera, y, además, nunca estaremos seguros de que la nuestra o la que leemos sea la mejor. En el ajedrez, como en la vida, toda valoración es función de las circunstancias, las emociones y del conocimiento que hasta el momento se tiene, y por lo tanto está presente un margen importante para la ambigüedad y el error. Pero es evidente que en todo hay grados, y que podemos profundizar en nuestra valoración de la partida si revisamos las de los grandes maestros; preferentemente comentadas por los mismos que las han jugado.

El libro “El Ajedrez de Torneo (Zurich 1953 candidatos)” de David Bronstein, Editorial Fundamentos, Club de Ajedrez, Madrid, es ideal para profundizar en el medio juego y en las valoraciones y planes que surgen de cada situación.

En el tablero, más arriba, se puede ver la situación de la partida entre Najdorf y Reshevsky y los valiosos comentarios de Bronstein:

“¿Cuáles son las principales características de esta posición y las consideraciones básicas que determinan los planes para ambos bandos? Las piezas y peones blancos parecen tener una gran cantidad de energía potencial, que podría transformarse en cinética avanzando los peones centrales y activando las torres y el restringido alfil dama. El plan más lógico es jugar e4 y e5, a fin de desplazar el caballo negro de f6 y crear así las condiciones indispensables para un ataque en el flanco de rey. Las negras, entretanto, podrían impedir el avance del peón rey blanco o podrían atacar el centro enemigo, cuya estabilidad quedaría reducida tan pronto como el peón “e” avance. En esta partida Reshevsky combina ambas ideas para las negras y obtiene un favorable emplazamiento para sus piezas, mientras que Najdorf se esfuerza en vano por ejecutar sus planes.” (pág.34-35)

El libro citado es esencial para todo jugador que quiera mejorar su análisis y valoración de las posiciones, y sólo lamento que no tengamos una edición, en español, en tapas duras y buen papel, como el contenido de esta joya ajedrecística se merece.